Estaba ahí como siempre, o como nunca. Mi mente pertenecía al mundo donde solo brilla el sol cuando la fe permanece vigente, y yo estaba en un lugar donde el sol brillaba a toda hora y la fe es algo que se perdió hace tiempo.
La fe mueve montañas dicen sus discípulos, y quienes somos súbditos totales de ella, creemos que la fe es quien nos lleva a la montaña.
Solía imaginar un mundo donde solo yo podía lograr todo aquello que me propusiera, y aunque seguía ahí, comprendí que a veces es necesario alguien que crea tanto o más que yo en MI.
La fe solo mueve montañas si nosotros estamos dispuestos a llegar a ellas
hermoso, libertad pura
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